domingo 14 de febrero de 2010

LO QUE VALE LA PENA

Con el ritmo de vida que llevamos, con el tiempo justo para decir dos palabras o mirando el reloj (de día porque llegamos tarde, como el conejo del cuento de Alicia en el País de las Maravillas o por la noche para que el despertados se olvide y no suene), los pequeños detalles y las cosas más sencillas son las que hacen que la vida valga la pena.

Sintiendo que el tiempo no hace más que pasar de prisa, como te va callendo el pelo, como vas sumando años y al final todo eso que un día te habías propuesto no da llegado, te vas fijando en lo que te pasa el día a día.

Y es verdad, si se te da por poner la tele para eso de animarte, mejor que te lo pienses dos veces, por un lado te salen esos programas donde cada uno de los invitados cuentan las desgracias que le pasan (y cuanto más personales mejor). Por otro lado y ya en menor número están los programas del corazón (o mejor dicho, los programas que sirven para financiar la vida de los "famosos") y de los que prefiero ni hablar. Y por otro lado los informativos, que no dejan de poner noticias llenas de miserias y desastres.

No es que uno mire hacia otro lado, es que está cansado de mirar el mismo prisma (que controlan unos) y busca otra alternativa, que por cierto no existe.

Por eso mi idea de vivir en los pequeños detalles:
  • El encontrarse con viejos amigos.

  • El ayudar a un compañero con algún tema o problema.

  • El salir y disfrutar del paseo, del lugar o de las gentes de donde estás.

  • El poder echar de menos a alguien y esperar volver a verlo.

  • En resumen, saber lo que es la vida y sentirla.
Si uno realmente se para a pensar en todas estas cosas, creo que la vida se ve de otra forma y si estamos animados las cosas nos irán mejor.

Todo esta digresión que acabo de escribir me sobrevino el otro día, visitando la Catedral de Barcelona, en la azotea mientras sacaba una foto donde se ve la ciudad por encima , al final estos lugares tienen algo especial (y nada que ver con la religión), pero si que te hacen sentir de otra forma.



1 comentarios:

Lobo dijo...

Pues más razón que un santo, opino :P