domingo 22 de agosto de 2010

SOBRE LOS PEQUEÑOS NEGOCIOS

Hace un par de días estaba escuchando la radio, en el programa hablaban acerca de las dificultades que tienen los extranjeros a la hora de montar un negocio en España, me refiero a los ciudadanos no comunitarios. Hacían mención a los tramites y papeleos varios y como muchas veces la falta de comunicación y la incomprensión por parte de los emprendedores y por otra, por la burocracia, hacían que fuera todavía mucho más complicado.

Rápidamente, me puse a pensar, lo complicado que tiene que ser para una persona nueva en un país, muchas veces sin a penas conocer la lengua y las costumbre, empezar un negocio y una nueva vida. Creo que es un punto muy importante a tener en cuenta como se produce todo esto. Supongo que existen datos, cifras y estudios acerca de que nacionalidades consiguen acabar su sueño y logran crear un negocio, pero no me cabe duda, de que además de las ayudas estatales, autonómicas y locales, en el camino a recorrer, es la voluntad del trabajo la que hace que las cosas salgan bien.

Con la crisis muchas empresas han desaparecido, han sido como suspiro, tan rápido han crecido como desaparecido, las pymes y los autónomos lo tienen mucho más complicado, dado que sus estrategias comerciales han de ser mucho más eficaces que las de una gran empresa, dada la naturaleza y las posibilidades financieras de los mismos. Pero dejando a un lado todo el tema de la logística, las ventas, las políticas de costes, queda la fuerza del emprendedor que un día decidió invertir y construir su futuro.

Es esa la fuerza que nuestro país debe saber utilizar, mimar y dar una oportunidad, y no solo al trabajador nacional sino a todo aquel que quiere trabajar, pero trabajar no significa que en un par de años la suerte va a sonreír al emprendedor, siempre se tarda mucho más, las empresas maduran en 5 años, es en ese momento cuando, si la idea ha sido buena y (más importante) la estrategia ha sido la correcta, los beneficios empiezan a verse.

¿Qué quiero decir con todo esto?, es sencillo, hay que poner las mismas ganas en volver a poner en pie un negocio cuando ha sido tocado por las consecuencias del ajuste financiero - económico de estos últimos años (llámese crisis), que en el mismo momento en el que se constituyó. Hay que pensar en lo que algunos ciudadanos del mundo pasan y trabajan para poner en pie sus negocios, que es lo que hacen ¿trabajan más horas?, ¿hay una política diferente hacia el cliente?, desempeñar mejor sus funciones como trabajadores autónomos?... No, lo que hacen, es simplemente tener ilusión en su trabajo, porque, a diferencia de las grandes empresas, en las pymes y otras sociales, la empresa es el individuo, es su propio creador y por lo tanto sienten la misma como a ellos mismos.

Lo dicho, el trabajo duro, las ganas y la idea de que "si caes, levántate", ha de ser la premisa para empezar de nuevo.